Después de las comidas

Bendito sea el nombre del Señor.
Ahora y por siempre.

Recibe, Señor, el homenaje de nuestra gratitud,
y haz que siempre rindamos a ti
el tributo filial de nuestra piedad,
y a nuestros hermanos el deber fraterno
de nuestro amor.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Buchtipp: Jugendgebetbuch "Probier's mal mit Beten!"